Resultados de la exploración

SalpiDurante el mes de julio de 2016, ocho buceadores con formación técnica basada en DIR abordamos la exploración del «Salpi», conjuntamente con la visita a otros pecios locales en el sur de Cerdeña. Pretendíamos desentrañar el misterio que rodea la identidad del pecio, asunto sobre cuya pista nos había puesto Bertram Kühl, un buceador e instructor local que lleva años rastreando bibliografía, buceando el pecio y consultando todo tipo de medios y fuentes para ello.

Es importante sentar las bases que fundamentaron sus dudas, las cuales nos transmitió en 2015.

Fundamentos para la duda

Para comenzar, el pecio se encuentra partido en dos mitades, que durante el hundimiento quedaron alineadas paralelamente. La propia configuración de los restos despertaron las primeras sospechas. Las medidas que otorga el registro del buque en Lloyds no coinciden con las que realizó escrupulosamente Bertram a lo largo de las sucesivas inmersiones de exploración: faltan diez metros de casco, que no pueden deberse en absoluto a una pérdida de un fragmento durante la explosión de la mina que acabó con él ni durante el hundimiento: las dos partes del pecio que quedan coinciden perfectamente como piezas de un puzzle.

En segundo lugar, y siguiendo con las medidas del pecio, basándonos en los mismos registros de Lloyds hay otro dato discordante. El número de puentes. Veamos el propio registro:

Lloyds2

Ampliación de la hoja de registro en Lloyds del S.S. «Salpi»

Lloyds

Hoja de registro en Lloyds del S.S. «Salpi»

Haciendo click sobre la imagen de la derecha, una ampliación del registro del «Salpi» en la hoja de documentación de Lloyds que aparece a la izquierda, se aprecia que están especificadas las medidas exactas del buque en lo referente a los puentes, con los valores P, Q, B y F. Pues bien, el «Salpi», que debería tener pues cuatro puentes, sólo tiene tres.

Dos discrepancias serias pues en cuanto a la eslora y el número de puentes… A título anecdótico, Bertram intentó contactar con los astilleros que fabricaron el buque, a fin de contar con una imagen del mismo, Bacini en Nápoles. Y pese a ser un buque relativamente moderno, no pudieron proporcionarle imagen alguna precisamente de ese buque.

Alternativas

¿Cuáles eran las alternativas con que se contaba? Obviamente, hablábamos en todo caso de un buque de carga artillado, que formaba parte de un convoy, como manifiesta el telegrafista del submarino británico que supuestamente lo hundió. Las sospechas derivaron hacia un buque francés, el «Palma», alimentadas por el hecho de que a escasa distancia, pero mayor profundidad, se encuentra otro pecio de similares características que aún no ha sido buceado. Posiblemente estábamos tomando el «Palma» por el «Salpi», encontrándose éste aún inexplorado y a cierta distancia.

Bertram

Bertram Kühl, debatiendo con el autor del artículo.

Otras circunstancias alimentan las dudas respecto al hundimiento. Como se ha mencionado, las memorias del telegrafista a bordo del submarino «HMS Upholder» mencionan el hundimiento de un buque escolta de un convoy, que relacionan con el «Salpi». Fuentes alemanas, en cambio, manifiestan que es el submarino «HMS Rorqual» el que tiende un campo de minas cerca de Capo Ferrato, contra una de las cuales impacta el «Salpi». Los daños que provoca la explosión que acaba con el buque parecen confirmar esta segunda teoría. Es típico de un impacto contra mina el alzamiento del casco respecto a la superficie, hasta el punto de fracturarlo en dos mitades. Y eso es lo que nos encontramos en el pecio actual.

Líneas de investigación

A  raíz de las conversaciones mantenidas previas a las inmersiones, se dedujo que había dos vías de investigación sobre el terreno. Por una parte, la continuación con la serie de mediciones que sirvieran para al menos descartar definitivamente la opción de la identidad «Salpi». A ello se dedicaron Mario Rizzolo y Bertram Kühl durante las inmersiones de exploración, en un delicado y preciso trabajo de documentación.

Los españoles, por nuestra parte, nos dedicamos a la búsqueda de evidencias. Por un lado, siguiendo indicaciones de Bertram durante los briefings, dirigimos nuestra atención a la sala de máquinas y calderas, intentando encontrar cualquier elemento de identificación del pecio acorde con lo reflejado una vez más en la documentación disponible de Lloyds . Por otra parte, y como es bien conocido ya, el pecio está repleto de contenidos que pueden enmarcarlo geográfica e históricamente. Neumáticos, calzado, aperos de labranza, munición, maquinaria pesada, útiles de farmacia… Y fue precisamente por uno de estos elementos que pudimos concretar algo más en el tiempo.

Municion 1

Diagrama de la pieza de munición recuperada

Vicente Vivó, uno de los componente del primer grupo de buzos que se sumergió, tomó una muestra de munición para identificarla con precisión. Dicha pieza fue posteriormente limpiada y lavada, para después ser transferida a un armero del Ejército con la finalidad de lograr una precisa identificación. A la izquierda puede verse el diagrama del cartucho, con sus medidas una vez limpio y listo para cotejarlo.

El informe posterior del armero dejó muy a las claras un par de evidencias. Leámoslo:Municion 2

Haciendo click sobre el informe, podemos ver sus conclusiones, que para nuestros fines son concluyentes en el sentido en que cierran una de las posibles soluciones al misterio. Se trata de una munición muy común en armas ligeras antiaéreas, fabricada en Italia en la segunda mitad de los años 30.

¿Qué implica ésto?

Por una parte, que no se trata como alguien llegó a sospechar, de un buque de un conflicto anterior, de la Primera Guerra Mundial. Ya tenemos un punto en el tiempo a partir del cual trabajar, descartando otras opciones.

Breda

Arma antiaérea Breda, que empleaba la munición hallada.

Por otra parte, que no se trata de un buque francés con casi toda seguridad, pues el tipo de armamento que disparaba esta munición era exclusivamente italiano, como investigó Bertram a la recepción de este informe balístico. Así que queda descartada la opción del «Palma», y volvemos a la teoría de un mercante artillado italiano.

Lamentablemente, ninguno de los buceadores implicados en búsqueda de elementos identificativos en la sala de máquinas y caldera hallaron nada, aunque quedó abierta la vía sugerida por Rubén Moro, otro de los participantes, de contrastar el registro DOT de los neumáticos hallados para precisar exactamente la fecha y lugar de fabricación de los mismos.

Lo dejaremos para otra visita a este interesantísimo pecio, tan repleto de contenidos como carente de identidad.

Briefing

Uno de los briefings previo a las inmersiones de exploración del «Salpi»

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